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Rehabilitación del pie - CLÍNICA GIMÉNEZ ÁGRELA

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  • Especialistas en Cirugía Ambulatoria del Pie mediante Técnicas de Última Generación


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  • Rehabilitación del pie

    En CLÍNICA GIMÉNEZ ÁGRELA nos dedicamos a tratar todo tipo de enfermedades y anomalías en los pies, entre las que se encuentran:


    Ejercicios para hacer sentados en un taburete o acostados en una cama

    • Realizar movimientos de flexión y extensión de los dedos a partir de la posición fisiológica del pie. Estos movimientos pueden hacerse con ayuda de los dedos de las manos, pero jamás violentamente.
    • Volver a la posición inicial. Estos ejercicios se deben realizar lenta y progresivamente y sin llegar al punto de sentir fatiga ni dolor.
    • Coger con los dedos, objetos pequeños como pelotitas de goma. Soltarlos y repetir la acción.

    Ejercicios para la fascitis plantar (estos ejercicios no deben sentados ni acostados, sino de pie):

    • Hacer rulos en una toalla.
    • Realizar extensión de dedos con la ayuda de las manos.
    • Estirar la pantorrilla y el talón en las escaleras o apoyando las manos de la pared.

    El enfermo diabético como norma, cada día:

    1. Observará minuciosamente los pies

      • Como algunas personas, sobre todo mayores, encuentran dificultad para observarse la planta del pie, se pueden ayudar de un espejo.
      • En el caso de desgarro de la piel se debe limpiar suavemente la región con jabón y agua tibia. Se aplicará un antiséptico suave y se recubrirá la zona con un apósito estéril. No se debe aplicar esparadrapo adhesivo de tela, sino hipoalergénico, teniendo en cuenta de no liar por completo los dedos para evitar el cortar la circulación de la sangre. Tampoco usar apósito oclusivo.

    2. Mantendrá los pies limpios y secos

    • Lavar diariamente los pies usando un jabón suave y neutro.
    • El agua debe ser tibia. Antes de meter el pie, comprobar la temperatura con la mano, ya que esta es más sensible.
    • El baño no debe superar los 10 minutos para evitar dañar la piel, puesto que, una prolongación excesiva en el tiempo de pies dentro del agua produce maceración de la piel y una pérdida excesiva de capa córnea, que la protege del medioambiente.
    • No usar nunca cepillos de cerdas fuertes, para evitar producir erosiones en la piel.
    • Secar meticulosamente con una toalla suave, en particular entre los dedos, sin frotar vigorosamente, para evitar que la acumulación de humedad en estas zonas pueda ser campo abonado para infecciones, tanto micóticas como bacterianas.
    • Usar cremas hidratantes adecuadas.

    3. No manipular ni callos ni duricias para evitar lesiones

    • Evitar el uso de todo tipo de callicidas.
    • Cortarse las uñas de forma recta sin apurarlas, procurando limar los ángulos.
    • Mantener los pies a temperatura no excesiva en ningún sentido, de acuerdo con la estación del año en la que se esté.
    • Usar calcetines de lana o algodón.
    • Evitar las humedades con el uso de calzados y calcetines adecuados.
    • En caso de frío nunca aplicaremos calor directo sobre nuestros pies, ya que la falta de sensibilidad podría provocar quemaduras, así como el acercarse a fuentes de calor como estufas, radiadores o en algunos lugares todavía braseros.
    • En la cama, si se tiene frío, usar protectores de pie tipo “suapel”.
    • Fijarse mucho en que el calzado sea adecuado (¡insistimos!).
    • Evitar las prendas muy apretadas o excesivamente holgadas, ya que pueden provocar rozaduras por la presencia de pliegues, nos referimos a medias y calcetines.
    • Cuando se estrene calzado se debe observar los primeros días si nos producen lesiones y no usarlos más de 30 minutos seguidos al principio.
    • Siga siempre las indicaciones de nuestro equipo médico y podólogo y consulte frente a cualquier duda.
    • Estiramientos para fortalecer el pie y la pierna.

    Clínica Giménez - Estiramiento para fortalecer el pie y la pierna

    • Los ejercicios de estiramiento para su pie son importantes.
    • Haga estos ejercicios por lo menos 2 veces al día.
    • Repita cada estiramiento 10 a 15 veces. No rebote para estirar más el músculo. Mantenga el estiramiento por 10 a 15 segundos.
    • También puede fortalecer los músculos de su pierna parándose en el borde de una grada y levantando el peso de su cuerpo lo más alto posible en las puntas de los pies. Relaje entre cada levantamiento y baje un poco más allá del borde de la grada.
    • También ayude a endurecer el pie agarrando una toalla con los dedos del pie, como si fuese a levantar la toalla del piso de esa manera. Repita este ejercicio varias veces al día.


    A medida que nuestros pies envejecen, se desarrollan más afecciones. Sin embargo, unos pies doloridos e incómodos no son parte natural del envejecimiento o algo a lo que haya que resignarse.

    Se puede hacer mucho para mejorar el confort, aliviar el dolor y mantener la movilidad.

    Algunos consejos

    La movilidad puede ser un problema para los ancianos, no obstante, con los cuidados básicos del pie y el tratamiento inmediato de cualquier problema, desplazarse no debería ser difícil.

    Nunca es demasiado tarde para comenzar a cuidar de sus pies:

    • Lávelos cada día en agua jabonosa templada, pero no los deje en remojo. Aclárelos bien y séquelos completamente, especialmente entre los dedos.
    • Si su piel está seca, aplíquese un hidratante. Si está húmeda, frótela suavemente con alcohol quirúrgico con un algodón hidrófilo.
    • Inspeccione sus pies cada día (o dígaselo a un amigo para que lo haga por usted) para descubrir cualquier signo de enrojecimiento, hinchazón, grietas en la piel o llagas. Si algo de esto aparece, consulte a un podólogo colegiado.
    • No corte los callos o hiperqueratosis usted mismo. Deje que lo haga el podólogo y no se aplique remedios “sin prescripción” porque estos pueden hacerle más daño que beneficio, salvo que hayan sido recomendados por su podólogo o farmacéutico.
    • No lleve medias ajustadas, como las que puedan afectar a su circulación.
    • Visite a un podólogo colegiado regularmente.

    Cuide sus uñas

    Mantener las uñas cortadas y bajo control le ayudará a preservar su movilidad. Todavía muchos ancianos encuentran un problema al cortarse las uñas, quizá por mala vista o por problemas para inclinarse.

    Usted podría pedirle a un amigo que le corte las uñas, pero es aconsejable consultar a un podólogo colegiado, que será capaz de cortarle incluso uñas engrosadas de forma indolora y mantenerlas bajo control para usted.

    Pies templados

      • Intente mantener sus pies tan cálidos como sea posible, pero no los tueste delante del fuego.
      • El ejercicio es la mejor forma por tanto muévase tanto como pueda. Las medias o calcetines de lana le mantendrán caliente, pero evite el nylon elástico porque puede restringir su circulación y causar calambres en los dedos.
      • Botas forradas de lana o zapatos también le mantendrán caliente. Si usted tiene que llevar puestos dos pares de calcetines, asegúrese de que sus zapatos no le queden apretados, porque esto hará que sus pies se enfríen.
      • Los calcetines de cama son una buena idea.

    A medida que usted envejezca, lo que más necesita es un zapato que sujete su pie firmemente en su sitio y le dé un adecuado soporte. Sus viejos y desgastados zapatos favoritos deberían tirarse, ya que ellos harán que usted se sienta inestable.

    Elija piel, con suelas hechas a mano las cuales durarán más y le proporcionarán un mayor almohadillado para sus pies. El talón debería estar sujeto firmemente mediante cordones o velcro.

    • Póngase los zapatos tan pronto se levante, antes de que sus pies tengan la oportunidad de hincharse.
    • Si usted no alcanza a atarse los cordones, ponga su pie en el borde de una silla con el peso en la parte posterior del talón, y entonces átelos.
    • De esta forma, el zapato calzará mejor, y es menos probable que su pie se resbale hacia arriba y abajo por la parte de atrás.
    • Los podólogos colegiados serán capaces de aconsejarle sobre las prendas de vestir más adecuadas para su pie, y el lugar donde usted puede conseguir zapatos especiales, si le hacen falta.

     

    Vaya al podólogo

    Si usted está preocupado por sus pies, o tiene algunos problemas, consulte a su podólogo colegiado local que tendrá las letras SRCh después de su nombre, y puede trabajar dentro del sistema nacional de salud o en práctica privada.

    Él o ella será capaz de aconsejarle y tratar cualquier callo, juanete u otros problemas que usted pueda tener, sin dolor.

    Recuerde, la gente más mayor es susceptible para recibir tratamientos gratis del Servicio Nacional de Salud, si lo necesitan.

    Los podólogos colegiados también serán capaces de hacer un número de órtesis para añadir a su confort, tal como plantillas blandas, las cuales calzarán fácilmente en sus zapatos, y protectores para dedos o juanetes dolorosos y deformes.

    Si usted tiene la piel seca, ellos pueden recetarle cremas o lociones, tales como crema E 45, que puede ayudar a suavizarla y ablandarla.

    Los podólogos colegiados serán capaces de tratar problemas que usted podría pensar que van más allá del tratamiento, lo que no solo hará que usted esté más cómodo, ¡sino que le mantendrá en movimiento!

    Zapatos

    Existen pies de todos los tamaños, y hay zapatos de muchos tipos y estilos pero, ¿cuántos de nosotros utilizamos el mejor calzado para nuestros pies?

    Los 26 huesos de cada pie no terminan de consolidarse hasta los 18 años aproximadamente, así, los zapatos que llevamos cuando somos niños son vitales para nuestra futura salud podal. De todas formas, podemos causar enormes daños a nuestros pies adultos llevando el calzado inadecuado.

    • Tacón: soporta este un porcentaje muy alto del peso de la persona. Desgraciadamente la altura del tacón está a menudo determinada por la moda, no por las necesidades de nuestros pies. Lo mejor sería que tuviese una base ancha y una altura no superior a 4 cm.
    • Contrafuerte: es la parte del zapato que agarra el talón del pie a los lados y por detrás, previniendo que el talón resbale de arriba abajo mientras andamos.
      Y lo que es más importante, estabiliza o ayuda a mantener la posición del talón cuando el zapato toca el suelo. Cuando el contrafuerte se desgasta, se rompe o pierde su forma y el zapato no tiene consistencia, el pie no se encuentra bien sujetado. No todos los zapatos tienen contrafuerte. El contrafuerte debería amoldarse a la forma del talón.
    • Suela: es toda la parte baja del zapato. Debería ser plana, excepto una sutil inclinación hacia arriba debajo de los dedos.
    • Empeine: es el material que forma la mayor parte del zapato cubriendo el dorso del pie. Lo mejor es que sea de un material natural, por ejemplo, el cuero.
    • Forro: está dentro del zapato y debe ser suave y sin costuras.
    • Sujeción: está sujeta el pie en el zapato. Los zapatos deberían tener cordones, tiras con hebillas o velcro para mantenerlos en su sitio. Los zapatos de tipo mocasín se sujetan al pie, o porque son muy pequeños o haciendo que los dedos se doblen.

    Mida sus pies desde la punta del dedo más largo. Mucha gente tiene más largo el segundo dedo, ¡en vez del dedo gordo! La medida correcta de un zapato se puede determinar poniéndose de pie, descalzo, en una cartulina y marcando el lugar del dedo más largo. La cartulina se corta en una tira fina y se mete en el zapato. Una vez dentro deberían quedar 7-14 mm entre el final de la tira y el contrafuerte.

    El ancho del zapato debería corresponder con el ancho del pie cuando estamos de pie. Esta medida debería ser igual que el ancho de tu pie.

    El calzado adecuado puede ser un problema en los niños; la forma del zapato debería ajustarse a la forma natural del pie.

    El niño puede no saber explicar que sus zapatos son demasiado ajustados. Examine los pies del niño cada día buscando enrojecimientos o áreas de irritación.

    Si hay problemas compruebe si los zapatos se ajustan bien. Puede ser que el problema no esté en el calzado, en ese caso póngase en contacto con su podólogo colegiado.

    Un cambio en la forma del zapato puede resolver el problema de un niño que anda con los dedos apuntando hacia dentro (unos hacia los otros), o apuntando hacia fuera (separados unos de los otros).

    Su podólogo colegiado puede aconsejarle si bien la forma del zapato debería ser cambiada o si debería usar plantillas (ortopédicas) especiales.

    Seis pistas para ajustar los zapatos de los niños:

    • 1. Los zapatos deben ser ajustados dejando espacio para crecer 2-2.5 tallas (18 mm aprox.), entre el final del dedo más largo y el final del zapato.
    • 2. Los zapatos deben ajustarse firmemente en el talón.
    • 3. Los zapatos deben tener una sujeción ajustable, como hebillas, cordones o velcro para un ajuste firme.
    • 4. Los zapatos deben ser flexibles para amoldarse al movimiento natural del pie.
    • 5. Los zapatos deben ser suficientemente anchos para permitir a los dedos moverse.
    • 6. La forma del zapato debe ajustarse a la forma natural del pie, especialmente alrededor de los dedos.

    Un entrenado medidor de los pies medirá de forma gratuita los pies de su chico. Recuerde que las tallas de los zapatos pueden variar según las diferentes marcas.

    Eligiendo los zapatos

    Zapatos deportivos

    A diferencia de hace 26 años, hay ahora un tipo de zapato para cada deporte.

    Generalmente el zapato, debe tener ciertas características: un almohadillado para la absorción de golpes es vital.

    Los mejores zapatos, tendrán diferentes grados de materiales para una máxima absorción de golpes.

    El dorso del pie debe ser mantenido en una posición estable por el contrafuerte del talón.

    A la puntera del pie debe permitírsele mayor o menor flexibilidad dependiendo del deporte al que se vaya a jugar.

    La cantidad de soporte en el tobillo puede también ser diferente.

    Los zapatos que son altos sobre el tobillo darán mayor soporte haciendo menos posible que quien lo calza se retuerza el tobillo.

    El soporte del tobillo puede ser más necesario, cuando el deporte requiere cambios inesperados de posición, que cuando el movimiento está limitado a una sola dirección.

    Pistas comprando zapatos

    • Cuando se pruebe zapatos, lleve puestos los calcetines que normalmente usa. También lleve cualquier implante o plantilla (órtosis).
    • Compre en los almacenes con personal entrenado adecuadamente, con una gran selección de estilos, tamaños y ajustes.
    • No anticipe la necesidad de ajustarse en sus nuevos zapatos. Los zapatos que se adaptan bien le harán sentirse confortable.
    • Siempre pruébese los dos zapatos y encájelos en el tamaño de su pie. El personal cualificado debería avisarle sobre esto.
    • Si sus pies tienden a inflamarse, compre sus zapatos al final del día.
    • Para un máximo confort, compre un zapato con fijación ajustable, como cordones o hebillas con una lengüeta sobre el empeine.
    • La mayoría de las afecciones menores del pie pueden ser aliviadas con un adecuado ajuste y un zapato cuidadosamente seleccionado.


    Si desea conocer más acerca de nuestra clínica y los tratamientos que llevamos a cabo, no dude en visitarnos. Nuestros médicos le atenderán y asesorarán en cuanto a cuál es el tratamiento que más necesita.