DESDE 1935


Esquiador

Ll√°manos

91 367 00 71

Consejos para los pies de esquiadores

El oto√Īo ya est√° dando sus √ļltimos coletazos para dar la bienvenida al deseoso invierno para muchos, sobre todo para los esquiadores que han estado casi un a√Īo esperando que las monta√Īas se cubran de nieve para poder practicar su deporte favorito, el esqu√≠.

Para esquiar, se requiere un material muy concreto, sobre todo en los pies, donde las botas son un complemento muy rígido que si no se tiene especial cuidado puede provocar problemas. Desde Clínica Giménez, queremos que disfrutes de este deporte, pero siempre adoptando los mejores consejos para ello.

En primer lugar, debemos comprar una bota de esquí de la talla correcta y que se adapte perfectamente al pie, ya que, dentro de la bota, el pie está enclaustrado y transmite unas presiones y unas reacciones de la extremidad completa que le son totalmente anómalas. Es importante este punto porque muchas de las molestias o lesiones que podemos sufrir en los pies durante la práctica de este deporte están relacionadas con una mala elección del calzado. De hecho, la bota y la fijación son dos elementos a los que hay que prestar especial atención.

Otras cuestiones son también relevantes a la hora de esquiar, como llevar un calcetín específico para dicha práctica. Durante el tiempo que estemos disfrutando de este deporte, suele entrar nieve dentro de la bota y esta se convertirá en agua cuando se derrita, por lo que un buen calcetín nos aislará de la humedad que, unida a la posición del pie, puede llegar a provocarnos adormecimiento en los dedos. Si vas a estar mucho tiempo esquiando, se recomienda llevar dos pares de calcetines para cambiarte cuando creas conveniente, así evitaremos infecciones como hongos.

Otro punto a tratar es, sin duda, el calentamiento previo. Las personas que usan plantillas al caminar tambi√©n deben utilizarlas con las botas de esqu√≠, sobre todo en seg√ļn qu√© deformidades de los pies ya que su ausencia podr√≠a generar sobrecargas que empeorar√≠an la alteraci√≥n podol√≥gica de base.

La sobrecarga del pie es otro de los problemas usuales de practicar el esquí, ya que los dedos están en una posición como de puntillas dentro de la bota y esto deriva a calambres tanto en los dedos como en los gemelos, causado por el mal apoyo de los pies.

Otra de las recomendaciones de profesionales es que, cuando vayamos a comprar unas botas de esquí, nos la probemos durante al menos 20 minutos, para comprobar que el pie vaya cómodo. Esto es así porque con el paso del rato y el aumento de la temperatura dentro de la bota hacen que los materiales que conforman el botín se adapten a la morfología del pie.

Otro de los consejos que debemos seguir es reabrocharnos las botas cada cierto tiempo porque con el movimiento y los cambios de volumen del pie se desajustan.